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Póngame un tinto 'sin'
Tinto, rosado o blanco son algunos tipos de caldos que, a día de hoy, el consumidor puede encontrar en el mercado. Pero los excesos nunca son buenos y en el V Salón del Vino y la Gastronomía Narbona Solís han causado sensación los productos que reducen el alcohol. Por un lado, la bebida 'Rebootizer' que disminuye sus efectos hasta en un 40 por ciento. Por otro lado, el vino con la graduación más baja en todo el mercado.
«Es un producto natural, compuesto por extracto de plantas y frutas», explicó Míriam Bustillo, responsable de relaciones públicas de Gether, empresa distribuidora de la bebida 'milagro' en España. Según Bustillo, su funcionamiento se basa en aligerar la metabolización del alcohol en la sangre. Sólo hace falta esperar alrededor de 40 minutos después de tomar la última copa. Eso sí, funciona siempre que el consumo de alcohol se haga de una forma moderada. 'Rebootizer' ya se comercializa en casi todos los bares. «Aún nos queda llegar a Galicia y a Asturias», añadió.
La fiebre y la obsesión por el cuidado de la dieta y de una vida saludable hizo a las Bodegas Aragonesas, lanzar el primer vino bajo en alcohol, y por lo tanto con menor número de calorías. Este caldo se ha presentado en sociedad en esta último salón.
Reglamento del vino
«Un vino para que sea considerado como tal, no puede tener una graduación menor de nueve grados», señaló Luis Maza, director comercial de la bodega. El producto, llamado 'Nove' cuesta 4,50 euros por botella. «Con todo el trabajo que cuesta su producción, ese precio es un regalo», afirmó Maza.
El Salón del Vino y la Gastronomía es una iniciativa de la empresa Narbona Solís, y nació hace cinco años. «Lo que buscamos es acercar a los clientes todo nuestro catálogo, tanto de vinos como de alimentación gourmet», expresó Juan Carlos Narbona, director de la empresa, al tiempo que reiteró que, lo más importante para ellos, es la calidad de los productos.
Esta última edición, que se clausuró ayer, superó todas las expectativas. Solo el primer día recibieron la visita de 1.000 personas, cifra que fue superada en la segunda y última jornada.
Entre las novedades gastronómicas más innovadoras, destacó la trufa en forma de caviar, realizada por la empresa catalana Acipenser. «Se obtiene a través de la técnica de la esferificación de Ferrán Adriá», explicó una de las responsables de la marca.
La moda también estuvo presente en esta cita pero en forma de botella de jarabe, un diseño de David Delfín para la bodega Pagos de Sonsierra. Como curiosidad, la caja incluye un prospecto similar al de un medicamento con la descripción del producto.
Todo un recorrido por los productos vinícolas y gourmet más exclusivos del mercado, donde profesionales y el público en general se unen para degustar lo último len ambos sectores.